Una se levanta de primera, se cambia y va directo al jardín a jugar con su huerta, luego sus hermanos se sientan en la sala a tomar jugo de naranja en tazas de té, Charlie viene a la cama y me recuerda que existen y Facundo se los lleva por donas. —Esta mañana no han llegado y seguimos desnudos bajo las sábanas, le di un beso a Facundo en la frente y fui por mi pijama. —Así que otro—comentó mi esposo. —Ajá, sueña cariño. —¿Qué tiene de malo? Xiomara casi no vive aquí, Xavier se va a casar, Tom tiene su propio apartamento y trabajo, Phil se irá con Tom en menos de un año. —Facundo, deberíamos pensarlo, cuatro hijos son demasiados. —Le di un beso y abrí la puerta. La casa estaba en silencio, así que abrí la puerta de la habitación de las gemelas, ambas estaban acostados y muy dor

