Serena Facundo tiene razón, últimamente no hago muchas cosas por la familia, hacer cuatro lasañas; una de vegetales, pollo, carne y quesos, lo dejé todo listo solo par hornear y preparé un pie, tres leches y galletas, eso lo horneé de inmediato, cuando mi esposo volvió a casa, se acercó la cocina y probó una de mis galletas, me miró sorprendido y preguntó por qué estaba en la cocina. —Tenemos a la epidemia. —Epidemia. —Sofía está en el salón—Facundo se asomó y asintió—Junto al teléfono, espera que un chico llame, se peinó y cambió para que la llame y no deja de ver su reloj. —Sofía ¿está enamorada? —asentí y rodé mis ojos, lo dijo demasiado duro. —Xiomara tiene un chico en la terraza, uno de su edad y entraron con las manos entrelazadas—Facundo asintió. —Eso me hace feliz,

