Marian va a ver cómo duermen sus hijos y encuentra a Dante desvelado, el crío sufre pero se hace "fuerte" con Marian para que ella no sufra, pero la realidad de ese divorcio es que todos están patas arriba, ella no le dice nada y se toma un té, ya no duerme de nuevo sus miedos, le teme a volver a pisar una prisión de nuevo, de nuevo sola, se toca su vientre y su hijito sufre, el bebé siente sus emociones y tal vez por eso no se hace sentir ni con los antojos, ella se toca el vientre y no quiere llorar, le susurra a su bebé: "Dame problemas cariño, quiero que me pongas a comer como loca, pídeme lo que tú cuerpo en crecimiento quiera pero no calles, anda somos tú y yo por ahora pero prometo que nada te hará falta, se que he sido un poco dura pero te amo mi vida, quiero que te hagas notar co

