Narra soledad. El hombre que me estaba golpeando se detuve, los disparos se escuchaban aun mas cerca. Este tenia un arma en su pantalón, en ese momento la puerta se abrió, me moví de mi lugar y me tape con mis manos. Anthony había entrado con un arma. —¡Déjala hijo de puta!—le gritó apuntándole. —Tu tío me envió a disciplinarla—respondió con un sonrisa—. Ella es una dulzura y seguro que follarla será mas que placentero—agregó con diversión. Anthony se enfureció por la manera de decirlo. Solo pude escuchar una detonación, el cuerpo de este sujeto cayó al suelo, segundos después se formó un charco de sangre, me quede congelada, al ver tal escena. —Soledad—escuche la voz de Anthony—. ¿ estas bien? ¿ te hizo mucho daño? —preguntó. Negue con la cabeza a pesar del dolor—. Cámbiate—dijo o

