Cuando tenemos todo listo, mi familia se pone presentable para acompañarme al aeropuerto; nos despedimos entre risas y lágrimas; definitivamente tengo la mejor familia del mundo. Sé que eso es muy difícil de encontrar en las familias que tienen dinero, pero nosotros somos muy unidos; cada uno sabe lo que quiere hacer y qué parte de los negocios tomará, no existe la envidia y todos nos ayudamos mutuamente cuando lo necesitamos. —Mis princesas se me cuidan, mucho cuidadito con los hombres. —Ja, ja, ja, Joan, relájate, déjale ese trabajo a Leandro y a nuestro padre. —Bueno, sé que Diamante va a morir virgen y compadezco al hombre que se fije en ti, Zafiro. —No le encuentro el chiste a tu comentario y yo no estoy interesada en nadie. —Las amo, estaré esperando su visita. —Iremos a co

