CAPÍTULO 5. EXPERIENCIA CERCANA A LA MUERTE Llegamos a la casa, y después de dar muchas vueltas por el salón me dijo el científico, ―Ahora sabemos que es un elemento altamente conductor. ―¿Eso nos sirve para algo? ―pregunté con cara de asombro como si aquellas palabras significasen algo. ―No, la verdad es que no, pues parece que no sólo es conductor, sino que responde a estímulos externos ―apuntó pensativo sin molestarse a seguir con su didáctica clase particular. Le iba a contar lo de su cuaderno, pero preferí mantenerlo en silencio, ya tenía ese hombre suficientes quebraderos de cabeza, como para que le diese otro más. El hombre siguió dando vueltas hasta que dijo de una forma especialmente seria, ―Puede que se trate de un ente. ―¿Un ente? ―pregunté atónita al oír tal propuesta q

