El lugar donde se encontraba parecía un cuarto de torturas, había todo tipo de aparatos extraños con picos por doquier, Dion se sentía entumido, quiso estirarse, pero algo le sostenía las extremidades, esos tipos eran demasiado prehistóricos, sus lugares para mantener a los prisioneros eran espantosos y el olor era lo peor. De pronto Dion recordó a Zénit, sentía que la furia se apoderaba de él, trato de respirar tenía que ser más listo que ellos, la vida de su madre estaba en peligro, Zénit tenia que estar bien, ella era fuerte. - Has despertado querido nieto, espero que no te moleste el lugar, pero mis enemigos no deben de saber que te tengo en mi poder, su pongo que querrás saber que paso con tu novia, no tienes de que preocuparte solo la dejaron tranquilamente dormida. Dion se sin

