A penas dos días han transcurrido y ya no puedo más, me duele mucho la cabeza y los ojos de tanto estar frente al monitor, mi cuello que esta adolorido de responder a tantas llamadas, estos días has sido de lo peor, han venido varias chicas para el puesto pero por alguna razón el presidente las rechaza a todas, no sé por qué lo hace, yo lo que quiero es que aparezca una pronto. –¿en qué piensas? oigo la voz de mi jefe tras de mí. –Sr. Pablo digo asustada. –veo que sigues muy ocupada dice con esa sonrisa sexi. –si un poco digo mirando la enorme torre de documentos por ordenar para el sr. Smith. –debo ir a una junta, te quedaras esta vez, ayudaras al presidente en lo que necesite, además… toma para que te relajes dice sacando una bolsita de papel que contenía gomitas con forma de corazó

