Rodrigo. -Cuando entramos a la casa de mis padres escuché una voz muy conocida...demonios, ¿cómo supo que estaría aquí?, mire nervioso a Matías que me miro confundido, no dije nada y fui hacia el living con él y mi madre que no paraba de hacerles preguntas. Cuando llegamos al living veo a mi padre sentado en el sillón alado de Marisa...carajo. - hola papa. - sonrió nervioso. Papa. -Hola rodrigo, ¿tú debes ser Matías? Rodrigo. - mi padre mira fijamente serio a Matías y pude notar lo nervioso que se puso con una simple mirada de mi padre. Matías. -Si... un gusto en conocerlo. papa. - El gusto es mío. Rodrigo. - mientras mi padre hablaba con Matías, veo a Marisa que se acerca a mí con una sonrisa juguetona, justo cuando estaba por hablar mi madre sale de la cocina.

