Matías. - mentiría si digiera que no estaba nervioso. Estaba tan nervioso que mis manos no paraban de temblar, sé que no es la primera vez que iré. solo espero que no termine como la primera que fui, quiero verlo feliz a rodrigo y por eso hare el esfuerzo de llevarme bien con su padre, aunque sea un idiota. La puerta se abre y veo a rodrigo. - hola. - sonrió nervioso. Rodrigo. - ¿estás listo, cariño? Matías. - Si...- me mire en el espejo por última vez y salimos del departamento, luego entramos al auto y en unos minutos llagamos a la casa de mis suegros. Estacionó el auto al frente de la casa, y me tomo la mano. Rodrigo. - oye, si no te sientes cómodo o quieres irte solo aprete mi mano. Y nos iremos. Matías. - tranquilo, todo saldrá bien- rodrigo no muy convencido asintió y sa

