Abordamos el avión y desde la ventana me despido tristemente de Alemania, fue un mes para aprender sobre el trabajo y sobre mi misma, para conocer el amor al menos de mi parte, se que termino el cuento de adas, pero no me arrepiento esta experiencia quiza me deje una herida pero curó muchas más, fui feliz entre sus brazos no lo puedo negar, le entregue mi ser y mi confianza, el nunca me mintió sabiamos que este dia llegaría, debíamos regresar a la realidad. -Ana debemos hablar, al llegar a Madrid tendré muchos compromisos laborales y familiares, pero quiero que sepas que estare pendiente de que no te falte nada, hasta que regreses a tu país estarás en un buen hotel, podras hacer un poco de turismo y visitar el primer Olé, el primer hotel de mi familia. Estos dias para mi no hay palabras

