Atrapados - ¡Fuera! - gritó Mark con todas sus fuerzas a Jaim al tiempo que corría hacia Maya quien estaba rodeada por seis hombres con cadenas que tensaban de un lado a otro, inmovilizándola. - ¡No vengas! - le gritó Maya frenética forcejando mientras lo veía activar la magia y levantar una barrera de escombros y tierra entre ellos y Jaim. - Lárgate, - le gritó el duque a Jaim - ¡No podemos perderla! Jaim dudó en obedecer por unos instantes, pero luego asintió decidido. - Vendremos por ustedes - les gritó antes de correr hacia las puertas y perderse en el pasillo mientras Mark peleaba contra quienes sujetaban a Maya, pero no logró advertir que, tras él, aparecían más hombres lo que lo dejó en desventaja en una lucha desigual. A pesar de su fuerza y entrenamiento, estaba consciente de

