Visitando a la reina - El duque Corelia está aquí, majestad - llamó uno de los guardias frente a la puerta del salón privado de la reina. Jaim se había sorprendido cuando un doncella del palacio se le acercó para solicitar que la acompañara ya que la reina lo llamaba. La siguió revisando todas las posibles alternativas y, en especial, algo que pudiese entorpecer el rescate de los magos que estaba en curso mientras realizaban la fiesta de té. - Que pase - se escuchó decir una voz femenina. Jaim suspiró antes de que los guardias abrieran las grandes puertas y lo dejaran pasar. Un salón sobriamente decorado con una joven sentada en un amplio sofá, de alrededor de veinticinco años, lo observó acercarse. - Saludos a la luz del reino - saludó inclinándose. - Por favor, siéntese duque -

