Plan en Marcha Jaim suspiró resignado frente al espejo de su habitación. Cerca de él, Malik y Tamir lo miraban divertidos y eso no ayudaba. Se había dejado convencer de prepararse con más esmero para la salida de hoy, pero su hermana lo había tomado como una misión personal. La joven estaba a su lado mirando las cajas de broches y joyas que los otros dos hombres sostenían en sus manos y su vista pasaba de ellas a él mismo. - ¿Es realmente necesario, hermana? - preguntó por enésima vez. - Por supuesto que es necesario, - le regañó probando un broche tras otro sobre la tela de la corbata - vas a llevar a una joven noble a una cita. - No es una cita, - le aclaró con rapidez - es una forma de agradecimiento por ayudar a Alex. Ustedes dijeron que un obsequio no era suficiente. Es por el pre

