Ayuda Yaina subió las escaleras seguida de Kairon quien apoyaba su mano en la parte baja de la espalda coquetamente y luego le abrió una de las puertas haciéndola pasar. Yaina podía escuchar los murmullos de los curiosos y sus miradas. Estaba acostumbrada a ellos debido al estatus de su familia en el reino, pero en esta ocasión, los comentarios hacia el príncipe la avergonzaron ya que hablaban de su cuerpo y atractivo sin cuidado. - Tu eres mi esposa - le susurró Kairon haciéndola sobresaltar - Soy tuyo. - Alteza, cómo… - trató de preguntar, pero se contuvo mientras Kairon la miraba divertido - Tengo buen oído - le dijo, pero también estaba el vínculo el que no estaba completo, pero el permanecer cerca de ella, le permitía percibir algunas de sus emociones. Fue extraño al principio, per

