Cumpliendo la Promesa Yaina estudió a su enemigo en silencio. Llevaban horas en el combate como si fuera una danza sin fin. Ambos estaban agotados, pero aún no se rendían y tampoco atacaban con todas sus fuerzas. Ambos estaban conscientes de la promesa realizada. Si uno de ellos mataba al otro, antes de cumplirla, el otro también moriría irremediablemente. El rey estaba jadeando y Yaina agradeció a Kairon por haberlo cansado lo suficiente antes de ser herido. Se preguntó como estaría en ese momento. - ¿Aun crees que sobrevivirá? - se burló el rey leyendo su expresión, sorprendiéndola mientras movía la espada frente a ella rodeada por el aura de fuego - Ni siquiera tu padre logró sobrevivir a ella, a pesar de ser el señor del hielo y viento. - No hables de mi padre, ¡Cobarde! - le grit

