Pasaron un par de días más hasta que finalmente le dieron el alta a Héctor. El chico se fue con algunos ejercicios de kine, antibióticos y revisión médica. Todo aquello lo tendría ocupado por al menos dos meses más, durante ese tiempo la familia se mantuvo en la mansión esperando la total recuperación de Héctor. Los padres del muchacho regresaron al extranjero un mes antes que terminara las terapias. El tiempo transcurrió y al fin Héctor quedó con el alta lista para poder viajar. Su recuperación había sido rápida dentro de lo complicado que estuvo. Se notaba que era un joven vigoroso, y que tenía mucho por lo que vivir. Era viernes por la noche, la familia se encontraba cenando en la mansión principal. Era hora de regresar a Nueva York, y los pasajes eran para el sábado por la noche. —T
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


