El tan ansiado día de nuestra boda llega al fin. Adrián y yo nos convertiremos en marido y mujer, al fin seremos felices para siempre. Me siento tan nerviosa, mi madre me ayuda a ponerme el vestido, las amarillistas y peinadoras hicieron un gran trabajo, el vestido es tan hermoso, me encanta, cuando ya estoy lista, mi madre derrama sus lágrimas. -No llores mamá. - Estoy tan feliz por ti mi pequeña Samantha, se que Adrián te va hacer feliz, pero es difícil dejarte ir, se que estas enamorada, y me siento dichosa por ello, por que se que la vida será buena para ustedes. - Te amo mamá, gracias por esta vida. Ella me abraza, y me ayuda a bajar, mi padre nos encuentra a media escalera pues es difícil bajar, el vestido es algo pesado. Y entonces salimos rumbo a la Iglesia, ya todos están

