Brandon —Haz que pare —murmuré para mí mismo. Mi cabeza palpitaba como loca al abrir los ojos. Me había quedado dormido —o desmayado— con la ropa puesta. No tenía idea de cuánto whisky había tomado la noche anterior, pero mi resaca insistía en que había sido la botella entera. Pasé el día volviendo lentamente al mundo de los vivos. Para la tarde, mi cabeza volvió a la normalidad, pero mi corazón aún dolía mientras me movía por la casa vacía como un fantasma. Extrañaba a Autumn. La necesitaba. En mis momentos más oscuros, casi consideré rendirme con ella. Había intentado hacerla escuchar la verdad todos esos años atrás. Había intentado explicarme. Pero Autumn nunca me dio la oportunidad. Nunca la haré escucharme ahora. Se ha ido para siempre esta vez. Abrí la puerta del patio t

