Capítulo 7

1806 Palabras

ARIANA Si antes pensaba que odiaba este trabajo, no es nada comparado con cuánto lo odio ahora. Cuando Adrián dijo que los guantes de seda se acababan, vaya si se acabaron. Pasé de tener una carga de trabajo ligera a cómoda, que era minuciosamente criticada y escrutada, a una carga de trabajo demencial que también es minuciosamente criticada y escrutada. No sé si alguna vez he conocido a un maniático del control como él. —¿Dónde está el archivo de Morris? —dice, saliendo de su oficina. Estoy en medio de intentar reconstruir dónde se perdió la comunicación con una cuenta revisando correos electrónicos, y me molesta que me interrumpan por lo que parece la milésima vez. —Está por aquí —respondo. Muevo cosas en mi escritorio. Cada vez que se acerca a mí, mi cerebro se paraliza por la prof

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR