Cuatro días después Miami Alejandro Bruto, orgulloso, idiota, cualquiera me diría todos los adjetivos posibles por lo que hice, porque estoy negándome a casar con una mujer hermosa, fabulosa, divertida, inteligente, hasta millonaria, que me tiene preso de su amor, pero no me casaré con Teresa sin firmar ese acuerdo prenupcial, no se trata solo de mi ego masculino, más bien es darle la certeza que yo no soy igual que su exesposo, que la amo por lo que es, no por su cuenta bancaria, aunque me está costando mantenerme firme en mi decisión, porque arruiné el mágico momento de mi propuesta con lo que hice, lo que obtuve esa tarde es que lleguemos a su departamento en el más absoluto silencio, incluso tengo tres días durmiendo en el sillón como parte de mi castigo, claro que es imposible no f

