Camila Estaban todas mis compañeras de colegio, incluyendo a la pesada de Cristal. Fue un gusto poder ver a Betty y Eddie bailando juntos, imagino que Anabel debe haber usado todos sus dotes de convencimiento para conseguirle un permiso. Tom y Mel eran un verdadero espectáculo, tan coordinados, elegantes, ellos se amaban tanto. Pero no deseaba sentirme triste, hoy no, ya llegaría mi momento y una luz de esperanza llenó mi corazón. Muchos chicos que ni siquiera conocía me invitaban a bailar, mientras bebía lo que Tom ponía en mis manos, sonreí al ver la cara de tonto de Bill, pero me perdí entre la gente cuando vi sus intenciones. Estaba cerca de la puerta y recordé mi celular, si papá llamaba, no lo escucharía, lo saqué de mi mochila en la pieza de Mel y vi una llamada perdida de Erik.

