Camila Soy feliz, porque el sueño de mi vida se está cumpliendo, voy por la calle caminando y no estoy sola, pero no estoy con cualquiera, es David, mi David el que me va abrazando y presionándome contra su cuerpo y había sido una tarde llena de altos y bajos, pero maravillosa, de pronto me presionó con más fuerza y yo también necesitaba más de él, así que lo abracé por la cintura hundiendo mi rostro en su pecho, su corazón latía tan rápido como el mío, no me importaba que papá saliera en este momento y nos viera, porque estaba en mi hogar. Sentí sus emociones, estaba triste y vacilante, pero no de mí, él no quería despedirse, al igual que yo, mis brazos sintieron el vacío cuando se apartó, miraba mi rostro como si no quisiera olvidarlo, yo nunca podría olvidar el rostro de mi amor. Los d

