Narra Emma
Estos dos días sin Alexandra ha sido exhaustos, he tenido que trabajar desde la mañana hasta muy noche, lo bueno es que ya esta mañana se presenta, más que el trabajo me preocupa su situación, espero pueda contarme todo, porque no encuentro explicación de sus actos y de sus palabras, no sabía que ella pensara esas cosas que dijo sobre mí y sobre mi vida, nadie sabe nada de mi pasado, ni siquiera mi esposo, son cosas que espero olvidar.
-Señorita Emma, puedo pasar.
-Alexandra, pasa amiga. -Me lance a sus brazos y la abrace muy fuerte. -Te he extrañado tanto, ahora si tendrás que decirme que te ha pasado.
-Amiga lo siento de verdad, ya no se volverá a repetir, he tenido problemas, pero lo he resuelto así que no tienes nada de qué preocuparte.
-Me preocupas porque eres mi amiga, segura que todo está resuelto.
-Si, tranquila, pero sé que tu esposo tendrá una junta muy importante, será mejor que me ponga a hacer los preparativos para la junta y después te contare todo, te lo prometo.
Ella se salió de mi oficina, aun se ve nerviosa pero esta mejor que como estaba hace unos días, me alegro que haya resuelto todo, pero no se salvara de mi tan fácil, me tiene mucho que explicar.
Después de la junta con la empresa automotriz Carnew, ellos accedieron a solicitar un préstamo grande, con la garantía sobre su empresa, así que espero puedan pagar todo a tiempo, sino me temo que tendríamos la empresa en nuestro poder, a Bruno le encanta la idea de tener más empresas, pero esta empresa es una de las más grandes del país, no entiendo porque están solicitando más dinero.
Después de la junta deseaba tanto ver a mi amiga, tenía que saber que había pasado, en cuanto pasaron algunos minutos, llego Alexandra con algunas hojas en sus manos.
-Listo ya están los permisos para solicitar el dinero para Carnew, solo falta tu firma.
-Por favor, eso puede esperar, ven siéntate, tienes que contarme todo.
-No amiga, tienes que firmar esto, ahora que regrese tengo que ponerme al corriente. -Me negué con la cabeza, pero así es mi amiga, siempre muy trabajadora, imagino que debe sentirse fatal, por faltar estos días
-De acuerdo, pásame las hojas.
-Espera tengo una idea, ve firmando las hojas mientras te cuento y así no perdemos tiempo, tengo que ponerme al corriente. -Accedí viendo su nerviosismo, tomé las hojas y mi lapicero para firmar los permisos.
-Bueno deja firmo primero y platicamos.
-Firma y te platico, veras es que conocí a un hombre maravilloso y siento que estoy enamorada de él, pero hace unos días hemos tenido muchas peleas, hasta que supe porque estaba tan grosero conmigo y es que tenía problemas de juego, así que tuve que prestarle dinero, pero no me pagaba, después él me pedía más y más, hasta que llego un punto en donde ya no podía controlarlo.
-Espera, espera vas muy rápido, donde conociste a este hombre. -Mientras firmaba, su dialogo era muy rápido y no dejaba de mover sus manos, estaba nerviosa, aún debe estar muy enamorada de ese hombre, jamás me había hablado de ninguno.
-Lo conocí en un bar, pero era encantador, después empezó a acosarme por dinero, de verdad que tiene un problema, tanto que se metió a mi departamento a robarme algunas cosas que valían mucho dinero, pero ya después llego mi primo y me ayudo a ahuyentarlo, así que todo se resolvió sin problema, mira… ya terminaste de firmar, me lo llevare a archivar para que mañana se envié a los bancos.
-Haber espera…
-Que pasa, pensé que esa junta había sido urgente, Emma esto debe salir ya…
-No espera, me estás diciendo todo esto tan rápido, ese hombre se metió a tu departamento y no me habías dicho, si encontré a tu primo, pero no me dijo nada de eso.
-Como que viste a mi primo.
-Si, te fui a buscar un día, pero estaba él, me dijo que tenías un problema con tu novio, pero no me dijo que se había atrevido a entrar sin tu permiso, oye esto es muy grave tienes que demandarlo. -Suspiro muy fuerte, se nota que estuvo muy mal todo este tiempo y yo no sabía nada, me siento terrible como puedo llamarme su amiga, cuando ella estuvo pasando este problema tan grave.
-No pasa nada amiga, ya todo se resolvió, ahora todo será más sencillo como si nada hubiera pasado, por ahora no quiero pensar en eso, solo quiero volver a concentrarme en el trabajo como antes, de acuerdo. -Fue muy raro, me abrazo y se fue, se está negando a todo lo que paso, no puedo quedarme así, tengo que asegurarme que ese hombre ya se fue definitivamente.
Por la tarde, deje a Alexandra que archivara los datos de la empresa para el préstamo de dinero, mientras yo iba al departamento de ella, tengo que ver al primo, él me tiene que decir la verdad si ha resuelto ese problema con ese hombre.
Al llegar al departamento de mi amiga, note que aún había algo de desastre, pero como la última vez que vine, así que me pase y allí estaba el primo, en el cuarto de mi amiga, se sorprendió al verme y yo a él, no esperaba verlo así.
-Hola… disculpe que me encuentre en ropa interior, pero no esperaba visitas.
-No, lo lamento yo, debí tocar, pero me urge hablar con usted, sobre mi amiga y ese hombre disqué novio.
-Así que mi prima ya le dijo que todo se resolvió.
-Si, pero tengo que estar segura que está resuelto no puedo dejar a mi amiga así con ese problema.
-No se debe preocupar, todo está bien. -Se acerco a mí y me abrazo, me sentí bastante incomoda ya que aún no se ponía ropa decente.
-Lo siento tengo que irme, esto es incómodo, pero me alegra que esté resuelto ese tema, si llega a regresar por favor cuente conmigo para ponerle un alto a ese hombre.
-Claro que sí, no se preocupe, a partir de ahora todo estará mejor para mi querida prima y para todos. -Había algo en sus ojos que me dio miedo, seguro es por la vestimenta que trae, salí de prisa del departamento y me dirigí a mi casa.
Al llegar a mi casa, tome una ducha con burbujas y me puse una toalla caliente en mi rostro, mientras mi esposo y Dylan jugaba en la consola, antes de irse a dormir; al terminar baje a cenar mi esposo estaba rendido en la sala, le puse una cobija y me fui a mi cuarto a dormir.
Al día siguiente fui a la oficina, todos me miraban con sorpresa, al dejar mi bolso en el escritorio, entro mi secretaria corriendo y muy agitada.
-Que pasa, que tienes.
-Señora, tiene que ir a la oficina de su esposo, es urgente.
Me dirigí rápidamente a la oficina y allí estaba él, desesperado revisando unos documentos, se veía muy molesto.
-Que pasa, me mandaste llamar.
-Emma que rayos te pasa, porque te llevaste todo ese dinero, tienes que devolverlo ahora mismo.
-Que dinero, de que estás hablando.
-No te hagas la hipócrita, sabes de que estoy hablando, te robaste los dos millones de dólares, ahora tienes que entregarlos.
-Que… yo no robe nada, sabes que soy incapaz de robar.
-Pues esto me demuestra lo contrario.
Me mostro unos documentos donde, estaba mi firma autorizando una transferencia de dinero a mi cuenta, pero eso no es posible, mi cuenta esta libre de esa cantidad, tengo dinero, pero es de mis padres.
-Esto no es posible, yo no autorice nada.
-Emma basta de tus maldit*s mentiras, necesito ese dinero de vuelta.
-Ya te dije que yo no fui, pero ahora mismo voy al banco para resolver esto.
Recogí mi bolso y todo el personal solo me miraba con asco y desprecio; en cuanto llegue al banco solicite el estado de cuenta a mi nombre y revise las cantidades, nunca ha pasado esa cantidad de dinero por en este tiempo, tengo el dinero de mis padres, pero eso ha generado intereses a mi favor y no tengo esa cantidad recientemente.
Solicite el estado de cuenta de la empresa Kitel y en efecto aparece que sacaron esa cantidad, pero tenía que pagar mucho dinero para solicitar las cintas de seguridad, no fue fácil de convencer al gerente, pero como les hecho favores de préstamos, accedieron, claro con su cantidad de soborno, por si los descubren, al menos estarán despedidos con un dinero seguro, muchos de ellos me conocen, porque he aceptado la cantidad que solicitan, cuando en realidad no se podría autorizar sus préstamos, así que varios me deben muchos favores.
Al tener las caramas de seguridad, me di cuenta de la cruda verdad, era mi amiga, ese día llego a la hora y minutos exactos donde se ve que realizaron el retiro y deposito a otra cuenta, cuando en realidad yo nunca pase por esos días al banco.
Me dirigí a la casa de mi amiga, para pedir una explicación, al llegar descubro que estaba mi amiga con su supuesto primo, en ropa interior.
-Pero que esta pasando aquí, es tu primo.
-Hay Emma, que pasa, ya descubrieron que te robaste el dinero.
-Tu sabes que yo no hice nada de eso, pero tu en cambio, fuiste al banco esa fecha y hora exacta, ahora dime donde esta ese dinero.
-Si es verdad, ese dinero lo tengo yo, pero tu esposo ahora piensa que eres tu la ladrona y claro no te dejara libre fácilmente.
-Pero porque lo hiciste, como te atreves a tanto.
-La verdad es que te odio… desde el momento en que viniste a la empresa, Bruno te ha visto con los mejores ojos, te ama y luego se quedo con la empresa y claro, tu fuiste su mano derecha, ese puesto me correspondía a mí, llevaba más tiempo que tú, solo llegaste con tu cara bonita y él se enamoro de ti, pues también yo estaba enamorada de Bruno, pero llegaste tu y lo arruinaste todo.
-Entonces fuiste tú, la que hizo el retiro de la empresa Kitel y lo depositaste a tu cuenta. -Discretamente tomé mi celular y empecé a grabar todo lo que pasaba, sin que ellos se dieran cuenta.
-Si yo lo hice y te heche la culpa a ti. -Te tengo maldit* amiga.
Continuará….