Capitulo 5 Ella asintió, siguiéndolo a través de los largos pasillos. Podía ver, Esteban en su mano izquierda, llevaba su estropeado vestido. Hasta que llegaron a la parte de la cocina, él dejó el vestido depositado en la mesa. Sacó una gran olla de aluminio, bajo su mirada atenta y curiosa. Briana, no entendía muy bien el propósito de aquella olla. Siempre, había lavado todo en el lavarropa automático, ni siquiera se había interesado en siquiera refregar alguna mancha difícil de salir, porque no las había. Siempre había estudiado, y nunca había hecho un trabajo que requiere mayor esfuerzo . Por eso siempre estuvo impecable, con su ropa moderna, sus zapatillas blancas inmaculadas. Nunca se había preocupado, por un par de zapatillas sucias, y eso le hizo recordar que debería mirar

