Emma Sus labios vuelven a besar mi cuello despacio, solo hace eso, pasa dejando besos en todo el camino hasta llega a mis labios y besarme. No hay nada s****l en este, solo es cariño, un mimo, que termina cuando sale y se acuesta a mi lado para abrazarme. — ¿Estás bien? —afirmé tomando aire. — Sí, pero… —lo observé —¿Cómo es que duras tanto? — pregunto curiosa. La risa de Theo sale y tapa su boca antes de negar y besar mi cuello. — Solo fue cerca de una hora, capaz un poco más —subió sus hombros y me acarició —, es lo normal —su pecho se mueve gracias a su risa. No sabía en qué lugar, había hombres que duraban diez segundos o al menos quince, no te tenían casi una hora a puros orgasmos. — Para ti, tal vez… algunos no duran tanto —mi mano acaricia su torso —, veinte minutos

