Capítulo 5

889 Palabras
El día de la firma del contrato, Adam esperaba ansiosamente a su escritor favorito. Luna esta vez decidió ir con un traje n***o, trató de ser lo más discreta posible, pero se puso un par de aros dorados que le había comprado su amiga, a pesar de ser el tipo de cosa que normalmente no usaría, ni siquiera para una fiesta. : _ ¡Buenos días, señorita Luna! _ ¡Buenos días, señor Adán! _ Por favor, solo llámame Adam. _ Bueno, yo creo que esto no es apropiado, porque ni siquiera te conozco lo suficiente como para llamarte así, y eso también te daría libertades, que no pretendo darte. _ Te prometo que me portaré bien. _ Sr. Adam, discúlpeme, tengo un contrato que firmar. La tomó de la mano y tiró de ella, abrazándola por la cintura, acercando sus labios a los de ella: _ Señorita, la estaba esperando con ansias, y ojalá pudiera tener una oportunidad, de salir con usted, me muero por probar esos labios suyos… _ dice Adam tratando de contener las ganas de besarla, pero tomando una respiración profunda para detenerse. Luna lo empuja: _ ¿Estás loco? … Este no es lugar para ligar contigo… Y no soy el tipo de mujer fácil que crees que soy. _ Dice Luna (Cristina) exasperada. Él está avergonzado, pero responde: _ No te estoy cantando, cuando estoy cerca de ti, no sé cómo comportarme, pierdo el control de mí mismo, porque eres una mujer muy atractiva, inteligente, un alma pura que quiero tener. Alrededor, que quiero proteger. Me siento como un idiota en tu presencia, ojalá pudiera darte el mundo. _ Usted señor, realmente se está comportando como un idiota, respecto a darme el mundo que no necesita, ya me dio una oportunidad, de ser escritor, al presentar mi trabajo a los directores, no podría pedir más, estoy muy agradecido, puedo pagar mis cuentas ahora. _ Responde Luna, nerviosa e impulsivamente. _ ¿Como así? ¿Tú sabes? _ pregunta Adán. _ Estabas con unos amigos, en esos días en el restaurante, donde trabaja una amiga mía, ella no pudo evitar escuchar la conversación y decirme, si no fuera por eso nunca podría sentirme agradecida contigo. Pero eso no es razón para tratarme así y tratar de acosarme._ Luna lo corrige, para que no sospeche. _ Por favor, pido disculpas, yo… hagamos lo siguiente, déjame invitarte a un trago cuando quieras, así que, discúlpame, al menos para hablar, te prometo que me portaré bien. _ Bueno no lo sé… _ Dame la oportunidad de redimirme. _ No sería apropiado que saliéramos... _ ¿Te importa lo que digan los demás, o tienes miedo de enamorarte de mí? _ ¡¿Tengo miedo de enamorarme?! ... Eres muy divertido, sintiendo algo que no existe, eso es solo un invento del ser humano, para darle un poco de color a la vida, por más aburrido que sea, hay gente patética que cree en este supuesto sentimiento. . ' dice Luna riéndose irónicamente. _ Ya que insistes, creo que estoy libre el viernes por la noche, para invitarte un trago en agradecimiento, por ayudarme con mi libro, para que me recojas a las 8 de la noche, en la panadería a donde fuimos ese día, pero yo Diré, es solo para decir gracias, no va a ser una cita. Y mientras te comportes, saldremos como amigos. _ ¡¿De verdad?! - dice Adán sorprendido. _ Sí, pero ahora voy a tener que subir a firmar el contrato, disculpe. Adam estaba encantado de finalmente conseguir una cita con esta mujer. Suben, ella lee el contrato, aclara algunas dudas, firma y entrega el pendrive al director, quien se lo pasa a Adam. _ Gracias señorita, cualquier cosa, le pedimos a mi secretaria que se comunique. Cuando Luna se va, Adam la sigue: _ Señorita, necesito su número de teléfono. _ Te llamo lo que sea. _ Luna no quiso dar su número de teléfono, porque podía contestar sin querer, revelar quién era, y le gustaba que él la admirara así, como la escritora, y sabía que él era inalcanzable para ella, pero no para Luna, si él sabría que era madre soltera, tal vez nunca la había mirado con tanta admiración, le dolía el corazón. _ Pero si necesito comunicarme contigo? _ Puedes pedirle a la secretaria de Marcelo que me llame y yo te llamo. No había pensado, podría intentar conseguir los datos reales de Marcelo. En ese momento sale Luna, y Adam va a la oficina de Marcelo: _ Señor Marcelo, necesito saber el teléfono de Luna. _ ¿Para qué? Adam no podía decir que quería el teléfono por motivos personales: _ Por si tienes alguna duda sobre el libro. _ ¿El libro no está ya escrito? ¿Y es perfecto como es? Porque será corregido, y los pocos errores de puntuación que tengan, serán corregidos, y le enviaremos un archivo a nuestro escritor, quien revisará y acordará que el libro será publicado, tú conoces los procedimientos mejor que nadie. _ Sí, pero… _ Nada más, firmó el contrato y dejó claro que no quiere que sus datos privados queden en otras manos que no sean las mías. Ahora ve a hacer tu trabajo, porque este libro no se publicará solo. _ dice Marcelo serio.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR