- Dejé algo de comida en tu departamento. No pienso salir de allí por una semana una vez que te tenga dentro - y la mirada de Tau cargada de doble sentido lo hizo reír -. Eres hermosa - le dijo desviando un poco su mirada del camino solo para robarle un corto beso. - ¿Cómo estuvo todo por aquí? - preguntó ella. Necesitaba hablar para poder controlar a su puma que pedía saltar directamente sobre el cuerpo del hombre. - Lo de siempre. Todos esperando que vuelvas para tener por fin esa información que te pidieron. Pero no va a ser hoy, tendrán que esperar a mañana - afirmó muy seguro el castaño. - ¿El Comandante está de acuerdo? - bromeó ella. - Me importa una mierda el Comandante ahora - respondió él estacionando en el sector indicado para el departamento de la rubia -. Hoy solo serás mí

