En la sala de espera todo era silencio. Nadie decía nada sobre el estado de salud de los padres de Jared y Kristen. Ambos se sentían huérfanos aunque siempre fueron muy independientes. Eran sus padres, no era para menos. Cuando ya los dos se estaban durmiendo, apareció un médico a darles información sobre sus padres. Las noticias eran buenas, lograron estabilizarlos y eso era un avance muy importante. Jared preguntó si podía verlos, el médico aseguró que no era lo mejor en ese momento, que lo prudente era esperar que ambos se sientan mejor. Kristen agradeció al médico y este se retiró de la sala. Rose abrazó a Jared con fuerza, feliz de que todo estuviera en orden. Los tres decidieron regresar a casa. Jared dejó a su hermana en casa de sus padres, de manera que la casa no quede sol

