Bianca comenzaba a sentirse mareada, se sentó de pronto para no desmayarse. Estaba segura de que cuando Nathaniel la descubriera iba a mostrarse furioso, incluso agresivo, esperaba que luego de enfrentarla la echara a patadas o incluso la obligara a abortar. Seguro hacerla desaparecer para no saber más nada de ella o del bebé. Cualquier cosa, pero ahí seguía. No la dejaría marchar. Quería quedarse con el bebé y ella no podía permitirlo por mucho que le gustara la idea. Si su hijo no llevaba el apellido de Carmenza, ella podía pensar que estaba incumpliendo su contrato y si sacaba a su padre del seguro, la clínica y su tratamiento podría morir. Sintió pánico, pero a la vez, al ver la determinación de Nathaniel tuvo una sensación de alivio al saber que si ella faltaba, él pelearía por es

