KATHERINE PIERRE. Me sentía muy mal por Evan, por ser una buena persona se echó al hombro una mujer desequilibrada mentalmente que solo ha hecho su vida amorosa un completo caos y otras personas están pagando los platos rotos. Ahora Noah y yo nos encontramos subiendo nuestras cosas a nuestros autos para irnos unos cuantos días del edificio donde Carolina no sepa dónde estamos viviendo. Cuando le propuse esto a mi amigo acepto de inmediato y conseguimos en tiempo récord un departamento bastante amplio y cada quien en su espacio. Las cuatro chicas que viven en frente se cruzaron la calle con un rostro un poco afligido, a pesar de no haber pasado tanto tiempo de conocernos, un cariño creció entre nosotras, verlas ayer respaldándome de Carolina me demostró la lealtad que suelen manejar y n

