EVAN PRIDE. Pregono con mi auto mientras que las personas vitoreaban y aclamaban mi victoria, y mi contrincante estaba con les nervios de punta al ver contra quien iba a competir, me conocen por siempre ganar mis competencias y nunca he perdido, así que Katherine debe pagarme sí o sí. Miro en su dirección y tiene esa sonrisa coqueta que tanto la caracteriza, me envía un beso y lo atrapo con mi mano para colocarlos en mis labios. Más sin embargo supe que algo iba a terminar mal, porque Carolina estaba viendo todo desde atrás como una loca psicópata. — ¡Noah! — Exclamo llamando a mi amigo, trota en mi dirección y se agacha un poco. — ¿Qué pasa? — No pierdas de vista a Katherine, Carolina está merodeando por ahí. — Sabes que siempre la voy a proteger. — Entiendo, pero sab

