Gael la miró sorprendido —¡No te atreverías!, ¡Por Dios, es tu hermana!. —Pruébame. —Lina se volvió acercar a él, y le dijo que se sentara, justo detrás de él había una pequeña mesa, por lo que obedeció — Quiero que me beses, muy pero muy, apasionadamente y te juro que te dejo en paz de una vez por todas, ya soy igual a ella, no puede ser tan difícil. —la mirada de odio que le daba Gael era de miedo, pero a ella no se intimidaba. —No voy hacer lo que dices. —Lina maldijo internamente, sabía que después de ese OK que Lía le había mandado ella le había puesto en 15 minutos te espero, por lo que pronto llegaría y si Gael no obedecía, parte del plan, no iba a pasar. —OK, despídete de tu amada Lía, porque la voy a destruir, y no me importará ir a la cárcel. —ella lo tenía apuntado con l

