Cuando Lía salió del baño, salió renovada, pero le extrañó no ver a Gael, ya debía estar ahí para él darse un baño, siempre lo hacía después, bueno en realidad siempre lo hacían juntos, pero eso también había cambiado. Se puso una pijama y salió a darle las buenas noches a sus hijos, todos se encontraban ya dormidos, Gael hacía un gran trabajo como padre, besó la cabeza de cada uno antes de bajar por su vaso de agua, Graciela aún se encontraba limpiando la cocina. —Señora pensé que ya dormía. — dijo Graciela al verla entrar. —No me daba un baño, luego fui a la habitación de cada niño a darle su buenas noches — dijo Lía con una gran sonrisa, como siempre que hablaba de sus hijos. —Oh, sólo lo pensé, porque el señor antes de irse me dijo que no la molestaran, que usted iba a descansa

