Lía estaba dolida, ella por mucho tiempo había adorado a su hermana, siempre trataba de que se llevaran bien, pero con Lina nunca hubo manera, su hermana siempre la despreciaba y le quitaba lo que más quería, pero estaba vez no iba a permitirlo, Gael era suyo y que él la defendiera cómo había hecho le lleno el alma y el corazón de amor. Con lágrimas en sus ojos se volvió a su padre enojada. —¿Que diablos hace ella aquí? ¿Por qué no has dicho nada? — Lucía también miró a Dariel de forma acusatoria. Dariel sólo suspiró profundamente antes de volver a sentarse, ya que en plena discusión de sus hijas se levantó para intervenir pero Gael se le había adelantado. —Ayer me llamó, si les soy sincero me extraño y me emocionó de igual manera, tal vez Lina no es como yo quisiera que sea, pero la

