Gael y Lía salieron de la oficina de Connor y se dirigieron a la de ella. Lía recogía sus cosas de forma monótona, estaba ida en sus pensamientos, sabía que cuando se acostara con Gael, él la dejaría, no sabía nada de sexo, ni de como seducir a un hombre, Lina era una experta, por lo que sabía llevaba las de perder. Gael odiaba verla así, cerró la puerta y le puso seguro, se acercó a ella a paso lento, le quitó las cosas de las manos tomándola por sorpresa, se puso al frente de ella y con sus manos le agarró el rostro, Lía lo miraba a los ojos confundida, pero también con tristeza. —Ya deja de pensar en las idioteces que dijo ese imbécil, eres única, por eso me enamoré de ti, te juro que si pudiera retroceder el tiempo lo haría y nunca me hubiera metido con Lina, ella no me interesa en

