El día llego, tal cual como habían quedado los hermanos Goya, tan puntuales como siempre a las 3 en punto estaban ya en la cafetería. —Que bueno es verte Amy Dijo amorosa Gloria a su hermanita. —Mi hermana bella, te extrañaba porque no me has visitado, ¿el gorila ese no te deja? —Bien podría decir lo mismo Dijo Gloria entre risas. Amy se sonrojó un poco y rio bajito. —Bueno, dejen su cursilería Dijo Gabo, de mal humo al ver a sus hermanas hablando de los estúpidos maridos que tienen —Las cite porque necesito hablar con las cabezas duras de mis hermanas y los estorbos que tienen por maridos Dijo cruzándose de brazos. —Tranquilo Gabito bello, ya te llegará tu hora, Dijo cogiéndole la mano Gloria. —Bueno, pero eso no quita a lo que vine, estoy preocupada Dijo Gloria, mirand

