Después de haber pasado una espectacular noche, empezando por la cena que su esposo le invito y esa forma tan romántica de tomarla y hacerle el amor, la tenía frenética. Después de unas breves horas de descanso se levantó, ya no pudo dormir sentía una leve molestia en sus caderas, pero ella pensó que eran porque habían intimado unas horas antes, aun así no levanto a su esposo, lo veía tan plácidamente dormido que sintió pena de hacerlo. Muy lentamente se deshizo de la fuerte mano que la tenía abrazada y se levantó, esa leve molestia la tenía algo incómoda y para aumentar todo, su bebè estaba como loco moviéndose en su interior dejándola sin aire entre ratos. Camino derecho para entrar al baño unas ganas inmensas de orinar la hicieron apresurarse, parecía que no iba a llegar, al f
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