Leane al escuchar a Charlene comenzó a llorar, aquella mujer al escucharla de esta manera se asustó y decidió ir donde vivía. “Cariño, vamos en camino con Elena. No te preocupes que no estás sola.” Ella se quedó en el pasillo mientras lloraba, en esta misma posición fue que Charlene y Elena la encontraron. Al verla, fue la última mencionada la que corrió a su lado. —Cariño, vamos que no puedes estar aquí —Elena la levantó —hay que abrir la puerta, dame tu bolso. Leane se lo dio y fue Charlene quien sacó la llave del apartamento, las tres mujeres entraron al piso y fueron a la sala. —A ver, dime qué es lo que ha sucedido con Arthur —Elena secó las lágrimas de Leane —¿Qué pasó, cariño? No habías llorado de esa manera desde hace mucho tiempo. —Embarre por completo toda la situación, Art

