Desconecte mi audífono evitando pensar en todo lo que estába dejando atrás, mis amigas que se convirtieron en la familia que siempre deseé y en el futuro que pude haber tenido con Rex, si las cosas hubiesen sido diferente, pensé en sus brazos y lo bien que me sentía en ellos pero más pensé que fué lo único real que tuve en toda mi vida. El silencio se extiende a medida que avanzo por el enorme vestíbulo y me deshago de todos los pensamientos que abordan mi mente, la mansión está custodiada bajo mucha seguridad no creo que pueda llegar sóla sin ser detectada. Unas pisadas abordan muy cerca de dónde me encuentro y lo único que pude encontrar para ocultarme es un armario, me oculte detrás de varias cajas y esperé a que nadie me descubriera. — No digas ni una palabra presiento que un par de

