— ¿Entonces hasta aquí ha llegado la cosa?. — Kim me lanzó un ceño fruncido. — Te entregas a ese hombre y listo dejas de luchar. — Se cruzó de brazos y me encaró su mirada era firme. — No voy a entregarme a él ¡Joder! Voy a simular hacerlo. — Bien lo harás pero primero déjame sacarte de aquí. — Tomó su teléfono y se levantó para marcar. Tardó un par de minutos discutiendo algo por el móvil hasta que luego la Vi sonreír cómo el gato de Alicia en el país de las maravillas, seguro había conseguido un trato. Levantó su pulgar en mi dirección y yo asentí, luego se oyó un golpe en la puerta se trataba de Rex, mis ojos se movieron lentamente hasta él, algo no estaba bien y mi corazón lo sabía. «Conozco es mirada.» ¡Mierda! — Jade, debo preguntarte algo. — Pregunta haciendo una pausa

