Fuimos caminando a casa, él se ofreció a llevar mi maleta y se lo agradecí con un golpecito en su hombro Ciao soltó una carcajada y pude jurar que... es... hermosa, tragué grueso enojándome conmigo misma yo no podía sentir nada por él, teníamos meses saliendo a cafeterías y librerías pero ¿éramos amigos, verdad?, sólo eso cariño. Él abrió la puerta de mi casa para que yo entrara y luego lo hizo él también se lo agradecí, iba a subir a dejar mi maleta pero él me detuvo haciéndome una pregunta que me desgarró el corazón. ¿Quién es?, dijo señalando nuestra foto en donde salíamos con nuestros libros favoritos sonriendo, yo abrí y cerré la boca y pude notar un destello de tristeza cruzar en sus ojos. Es mi novio. Sólo eso pude responderle mientras tragaba el nudo en mi garganta, él me miró

