Siento como alguien me remueve lentamente abro mis ojos y me encuentro con un señor de avanzada edad tocando mi hombro me dijo que debía irme a casa ya que era muy tarde y él debía cerrar, le pedí una disculpa y salí del cementerio tapándome más con la bufanda que me regalaste, mi amor.
Era la época en donde hacía frío en Wells y uno debía estar bien abrigado sino quería contraer un refriado de muerte.
Al llegar a casa abrí despacio la puerta y entré, subí las escaleras y me asomé por la ventana para apartar la tela que las cubría y me senté en el filo tomé uno de mis libros favoritos y empecé a leer imaginando que tú estas a mi lado.