Quisiera odiarte pero no puedo ya ni siquiera sé que siento por ti y eso es lo peor... todos los días me pregunto como hubiera sido nuestra historia y me digo a mi misma: sería muy distinta a la que es ahora.
Tus caricias parecían verdaderas.
La manera en que me veías cuando corría hacía ti y me envolvía en tus brazos y tu perfume entraba en mí... todo parecía real.
Pero cuando supe la verdad el mundo se me vino abajo.
¿Recuerdas cuándo salíamos a comer?, era gracioso verte celoso por que alguien me veía o me saludaba que recuerdos... inevitablemente sonreí.
Sigo sonriendo por lo último que escribí, ver tu cara roja por el coraje fue uno de mis mejores privilegios y yo siempre te estaré agradecida.