Nunca entendí los cuentos de hadas, ni a los villanos, ¿Por qué no atacar sin discursos? Hasta que lo conocí, te hieren el alma primero, para no tener fuerzas con las cuales luchar después. CAPÍTULO 28 SABRINA Sentía que mi corazón se encontraba tan, pero tan pequeño, de verdad me dolía y no del tipo de dolor que las personas suelen mencionar, estaba en quiebre, no quería escoger entre mamá y Erick, no habría escogido a Erick, claro que no. Tenía una mala espina, había un trasfondo de esto, pero, había escogido mi libertad, esperar y pensar que mamá querría controlar toda mi vida me causaba nauseas, ya era mayor de edad y mi madre me hacía sentir cómo si tuviera la edad de Zoé, incluso, más chica. Apenas salí de la habitación, miré a Erick, quien me esperaba con un ramo de flores,

