A la mañana siguiente me desperté por la poca luz que empieza hacerse presente, quise levantarme pero un brazo en mi cintura me impidió moverme a demás de un dolor ahí... De pronto recuerdo todo lo sucedido la noche anterior, y no puedo evitar sentirme extraño, y siento mis mejillas calientes. No puedo creer que él y yo tuvimos relaciones íntimas, jamás llegue a pensar que pasaría, bueno tal vez si, pero no tan pronto menos en esta situación. Me volteo despacio para no despertar a Alex, y lo observo dormir, se ve tan tranquilo y serio, tan en paz no había tenido el tiempo suficiente de admirarlo tan de cerca, su linda cara, sus ojos pardos, su linda nariz tan fina y sus labios finos y delicados, ese color rosado que resalta sobre su piel blanquecina; es perfecto. Todas esas facciones de

