—Por qué esa cara Hermes … sabes que tu actitud y todo lo que viví junto a ti y tu familia hicieron que me volviera una persona incrédula. —Bueno, yo diría que aún no te hago sentir lo que es el verdadero amor, debo trabajar duro para lograr mi objetivo —inquirió Hermes. —Te prometo que voy a conquistarte cada día de mi vida —dijo Hermes tocando la mejilla de Ashley. —Dicen que esperar algo de alguien, no es bueno. Mejor será que me deje sorprender por ti —dijo Ashley jugueteando con los dedos la cabellera de él. Fue entonces que Hermes quedara en un momento de limbo, sus pensamientos se trasladaron al día en que conoció a la pequeña Ashley de diez años. —Te prometo que cuando llegue a tierra, ordenaré todo en mi vida. —¿A qué te refieres? —preguntó Ashley. —A qué no voy a perderte

