Con rapidez pasaron una semana y Ashley seguía sin poder ver a Hermes de nuevo. Acongojada y triste pidió a su abuelo ir a buscar información de Hermes, pero esta vez el abuelo le dijo: —Es mejor si las cosas están de ese tamaño. Quizás no te conviene ese hombre —las palabras del abuelo dejaron muy mal a Ashley, ella se negó ante tales declaraciones. —Hermes es lo mejor que me ha pasado, y ahora que él y yo estamos enamorados uno del otro, no quiero que por meras conjeturas nos separemos otra vez. —Abuelo Ronald, ¿Puedes ayúdame a recuperar a Hermes? —el anciano puso cara de infelicidad. No estaba dispuesto a ceder, estaba muy inconforme por la solicitud de su nieta. No dijo nada, pero haría tal investigación para ver que estaba pasando. El abuelo descubrió que Hermes llevaba en el ho

