CAPÍTULO CUARENTA Y TRES (KOLT EN ELLA)

1978 Palabras

El sueño me envolvía en una niebla densa, cálida y sofocante. El aire olía a tierra mojada, a sudor y peligro. Mis pies descalzos golpeaban el suelo con fuerza mientras corría entre los árboles, sintiendo el palpitar frenético de su corazón en el pecho. Lo sabía. Lo sentía. Él me perseguía. La bestia. Era un Minotauro esta vez. Alto, musculoso, con la piel cubierta de un vello oscuro y grueso. Sus ojos ardían como brasas encendidas en la oscuridad, y su respiración rugía detrás de ella, cada vez más cerca. Pero de repente, no estaba corriendo. No había terror, solo una risa temblorosa escapando de mis labios. Ahora estábamos jugando. Me escondía tras los árboles, el corazón latiendome por la adrenalina, y él me buscaba. Los segundos pasaban, la excitación crecía. No era miedo lo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR