Después de la incómoda presentación, Darío tomó los papeles que le indicó Edan. El pelinegro se llevó la carpeta a su oficina, Adriel lo siguió a ella. Sasha se había quedado mirando algo intrigado a Adriel después de desafiar a su jefe. Sentía que lo conocía de algún lado. Mientras en la oficina de Darío, el pelinegro le enseñaba los cálculos que debía considerar para tener en cuenta los nuevos contratos. —Y esto debes cuadrarlo aquí— le explicaba Darío mientras le enseñaba en el computador. —De acuerdo— Adriel entendía rápido y comenzó de inmediato con las tareas que le dio el pelinegro. Se veía que el chico se tomaba bastante en serio ser parte de la empresa. Recordó entonces lo que Edan le había contado de las acciones de su padre, y como la familia de Vicky se había aprovechado de

